Do you wanna be my Bitch??
Una tarde terrible de aburrida el lunes.. estaba viendo tele en un canal muy no... algo asi como A&E mundo. Filo la cosa es que me encuentro con Diane Sawyer, tipica periodista gringa q ya debe estar en los 50 y tantos y estaba reportiando en una carcel gringa para mujeres. Tenía que pasar 24 horas en la carcel y conversaba con las presas. Y bueno, a parte del shock de ver a las tipas con enfermedades mentales que estaban aisladas en una pieza blanca, solo con pedazos de papeles para taparse (ya que con cualquier pedazo de tela fabricaban una cuerda para ahorcarse) y de ver a todas hablando con libertad de sus distintos crimenes, y que de las mujeres que salen en libertad probablemente un 30% volverá a la carcel, me impactó ver cómo sufren con falta de una necesidad natural: relaciones íntimas. En el fondo, lesbianismo en la carcel. De todas las heterosexuales que llegan a la cárcel, muy pocas mantienen su condición durante su estadía. Y es que en verdad en mujeres adultas, la falta de hombres duele. Para las mujeres que ya son lesbianas quizás no sea tan difícil vivir estas relaciones, pero todo cambia para las que son primerizas en esto. Así como en cárceles de hombres, se dividen los roles: unas son hombres y otras mujeres. Unas que usan pantalones anchos, pelo corto y de verdad parecen hombres, otras con apariencia como cualquiera de nosotras. De ser fuerte, lo es... pero la falta de cariño y de complacer las necesidades naturales, nos llevan a hacer este tipo de cosas. A veces es tanta la falta de cariño que juegan a hacer sus propias familias en la carcel, se dividen roles entre mamás, hijas, primas, etc... Otra cosa es que un 90% de las reclusas eran madrs o estaban embarazadas. Aunque una mujer este aislada del mundo y haga cosas fuera de lo común, resalta su condición de mujer en distintos aspectos... madre, hija, artesana, cocinera, apoyo moral, y bueno... amante.
